Desde las princesas de Disney pasando por las celebridades, Pinterest, las fotografías en las redes sociales hasta la mujer virtuosa de Proverbios 13, vemos perfiles de la mujer ideal.

Que buenísimo sería despertar temprano todas las mañanas bien guapas a leer la Biblia. Con mucha energía y entusiasmo para hacer todas nuestras actividades. Despertar a nuestra familia con el aroma del cafecito y un desayuno saludable y delicioso; dejar todo limpio antes de irnos al trabajo pero por supuesto, después de hacer ejercicio. Llegar al trabajo y ser productivas todo el día haciendo lo que nos encanta y tomar mucha agua. Comer nuestro almuerzo preparado en casa con amor pensando que nuestra familia lo está haciendo también. Regresar a casa y ayudar a los niños con tareas, lavar ropa. Nuestro esposo siempre dispuesto a ayudarnos, prepara la cena y bueno, somos un gran equipo juntos. Acostarnos y platicar sobre el día y animarnos mutuamente, descansar… ¡que belleza!  Pero la realidad no siempre es así, casi nunca mis días van tan bien.

La sociedad ha puesto estándares en los que todas queremos tener éxito. Lamentablemente en la lucha por lograr que nuestras fotos de Facebook hagan ver cuán maravillosa en nuestra vida, perdemos la vida. No todas las mujeres somos buenas madres, intachables amas de casa o perfectas esposas. Tampoco todas tenemos éxito laboral o académico y somos las mejores amigas. No todas fuimos creadas para el mismo propósito pero todas tenemos un propósito.

Las mujeres que conformamos el equipo de Camino a la Plenitud comprendemos esto y hemos aprendido con ejemplo de otras, con nuestros errores y con la Palabra de Dios. Hemos experimentado la vida abundante que Cristo nos ofrece a pesar de todas nuestras imperfecciones. Y deseamos compartir contigo lo que hemos aprendido en nuestro caminar personal con el Señor.

Abordaremos la vida desde 4 áreas principales que al estar en armonía nos permitirán vivir en Plenitud, dentro o fuera de los estándares sociales. El área espiritual que es nuestra experiencia de conocer a Jesús como nuestro Salvador personal y como la Plenitud de todas cosas. El área emocional, que es el conjunto de nuestros sentimientos y emociones puestos en las manos de Dios para hacernos sensibles a nuestro entorno. El área mental en donde buscamos dominio propio y sabiduría para tomar decisiones día a día; y el área física, nuestra salud, el correcto cuidado de nuestro cuerpo como templo del Espíritu de Dios y el cuidado de nuestra belleza, que refleja también la bella naturaleza de nuestro Dios.

Sin importar si eres madre, estudiante, ama de casa o empresaria, o todo lo anterior, todas estas áreas necesitan cuidado para que tu vida tenga el balance necesario. No permitas que la sociedad dicte lo que debes ser o cómo debes ser. Dios tiene ya un plan para tu vida en Su voluntad buena, agradable y perfecta, para puedas vivir a tu 100%. No escribimos porque ya lo sepamos todo, sino porque hemos encontrado el camino a la vida plena que todas deseamos. Hemos aprendido que se trata de Dios y no de nosotras (Porque Él diseño nuestra vida) y por eso decidimos cada día caminar hacia Él.

 

¡Bienvenida al grupo de mujeres imperfectas que van caminando a la Plenitud en Jesús!

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